martes, 14 de junio de 2016

Fue como soltar en Terra el beso posterior a todos los besos.
Asumir que no tenemos dueñxs y que no soportamos los celos machistas.
Acá ningunx va a venir a controlar nuestro cuerpo y tampoco a reproducir un sistema cobani.
Vamos juntxs aguantar los trapos de la libertad
De pronto entró ella.
La que con sus manos, su medicina, lucha contra el desequilibrio de la vida y la muerte.
De pronto entró ella.
Con su mirada solitaria como la eternidad. Restauradora de objetos del pasado con olor a presente.
De pronto entró ella.
Con su oficio de madre y besos religiosos y un sol coplero en el vientre.
De pronto entró ella.
Todo fue prosa indomable. ALMA DE PASTEL que devora todo movimiento. Y ya no se deja vivir sino que vive.
Una vez más volvió a entrar ella. Con su mirada de tiza y con un puñado de besos sin descodificar.
Ella es todas y todas son ella.
Somos hijos de Lombroso ¿Me lo vas a negar? Vos, yo, todos.
Aunque seas la vanguardia del ANTIPATRIARCADO. La fobia va por dentro.
Ellos los degenerados, anormales y delincuentes. Nosotros el orden de las cosas. 
La belleza urbana es perturbada por esos cuerpos perdidos.
Nosotros los hijos de Lombroso. Los que sostenemos el mundo del orden con nuestro bienestar logrado del esfuerzo de los otros.
Bebemos la sangre y producimos los cuerpos de la pobreza.
Somos la Iglesia, la Escuela, la Justicia, los narcotraficantes, los patrones, los opresores.
Somos los machos alfa que silencian las voces, aunque nuestro cuerpo no coincida c on el orden biologicista “porque el machismo no tiene cuerpo”
Asumir que somos hijos de Lombroso puede ser el índice para comenzar a desterrar el patriarcado y el capitalismo de nuestros poros.
Es nuestra oportunidad ¿la vamos a desaprovechar

jueves, 2 de junio de 2016

Me he Trans-formado en una mujer revuelta. 
En volcán.
 En viento. 
En diluvio y tormenta. 

Me he Trasn-formado en la que vida que sucede todos los días a la muerte. 

Me he Trasn-formado en fruta madura.
 En tierra fértil. 
En grito de batalla. 
En roble fuerte.
 En fin de la mansa permanencia. 
En el sexo rebelde.
 En la figura incorrecta. 

Me he Trasn-formado. 
Y es inevitable. 
Ya no hay tiempo, ni espacio para imaginar el retorno. 

Me he Trasn-formado