lunes, 26 de marzo de 2012

Rodolfo



Mañana a mañana mi sangre es tu sangre.

La que desata la lengua y arriesga verdades.

Soy otro, pero visto tu piel, la del oficio violento con pólvora en los dedos.

El que abraza a los que no tienen huellas de futuro y deja caer una lagrima.

Libero el manuscrito espontáneo:

“Mentira, calla. Ya está bien. Ya está”


Y nace un puño en el barro

Revolución

Yo soy revolución.


El que todo lo pierde pero lo gana a la vez.


El que fusila tu cuerpo tan real, tan humano, tan material.


El rojo puro, el que quiebra la relación estática del biopoder de la superestructura de tus ojos que oprime el sentir.


Yo soy revolución.

El que se deja transitar entre piernas desconocidas de libertad.


El que mira por ventanas y descubre trozos de calor en el centro del otoño de los huesos que no cesa.


El que se suma a guerrillas de mujeres barbudas que anulan tu nombre y lo transforma en nuevas sabanas con fiebre.


Hundo tu imperio burgués y canalla en una tumba inesperada.


Te escupo: “Yo soy revolución”


Espantapajaros

En un instante perdi a la mujer que amaba y la capacidad de volar.

Voy desnudo con fuego incontrolable, pero sin alas
Convertido en silencio

martes, 20 de marzo de 2012

Ney


Pulsando en el pasado se vuelve al índice.
A la semisonrisa que se desprende de tu voz de lo que hoy ignoramos.

Con un clavel en la solapa desgastada, te despido.

Para que nazcan pájaros de la patria grande en el adiós.


NdR; Nunca me permití conocerte.

Tampoco pudimos tener fluidos diálogos, las dispares interpretaciones culturales solían congelar el pequeño intento, pero el dolor en el pecho es síntoma de lo que me genera la despedida.

Y de ese sentir sale un sincero : “Hasta Siempre Amiga”

lunes, 19 de marzo de 2012

La casa

En la casa, los pájaros madrugan en un chocar de ventanales. Un árbol de nísperos es recuerdo niño que no detiene su caminar, aunque nunca se disfrute de sus frutos.

La sombra de una parra con sus uvas sedientas de olvido, refugian la calma del viento. En el interior de esa casa, sus sillas de caña seca se pierden en un absoluto blanco que proviene de sus paredes.

Entre libros desordenados, estoy yo, intentando descodificar los dilemas de la carne.

Viene el tiempo furioso, con sus dedos arrugados y acarician mis hombros. Desprende sin previo aviso las huellas de una mujer con indicios de su no existencia en la casa.

La sombra de sus vestidos se refugian en el jardín de hojas de un tiempo indefinido, viene y va, con gran densidad.

Ni la física cuántica, ni el marxismo, ni la anarquía o la teoría funcionalista pueden articular una respuesta que explique el “descubrimiento” de su nuevo mecanismo interno y flamante moral que la convierte en un paradigma poético, político integrado a un sistema de preocupaciones del ser vivo que creo ser.

No hay retórica para su nueva cosmovisión del sexo, sino un viaje por el humanismo de su piel.

La angustia busca comprenderlo todo, pero atraviesa la corriente de su misma estética.

No lo confeso nunca.

La condición socioeconómica la fatigaba, la realidad le pesaba en su cuerpo.

Pero aunque nunca escupió verbos, siempre lo supe.

Mi falencias alejaron las posibilidades sonoras de un regreso a la vida.

Me llevaron a una zona oscura, sin la cita al cine para ver la película del periodista que en la selva cubana lucha y no llora. Tampoco hubo la búsqueda del viajero eterno que camina solo bajo una nevada mortal.

No hubo esperanza demencial, porque ese cuerpo cercano estuvo ensordecido por las madrugadas con urgencia, con amenazas de un incendio de las posibilidades humanas.

No existió coraje, solo primaba una convicción de valores que negaban la posibilidad del amor, los supremos gestos de la vida.

Las discusiones o los enojos empujaron el cuerpo de una mujer cansada, con arrugas a un mejor paisaje.

Encontró su conexión con su mundo entero y volvió a ser niña, a ser mujer que goza de los colores en su piel.

“ Mi amor es el opio de su pueblo”, me dije al estar monótonamente sentado frente a un televisor sin antena que transmite una lerda imagen que no tiene la iluminación de la pantalla.

Ella salió del cautiverio de su soledad y es conmovedor símbolo de una simple lámpara que dejó el ropaje de los días agobiantes.

Tanto fue la presión y mi pobreza de darle alimentos al amor que liberó su ser y dijo : Soy.

Un carta a mi mismo se encargó de ubicar en algún lugar el desorden de todos los sentidos.

Muchas veces somos incapaces de luchar contra la tempestad.

La verdad, aunque es trágica, es que la hice perder tiempo, la convertí en huérfana de afecto, le negué el abrazo, el beso y con su instinto de supervivencia se negó a seguir con sus zapatos cansados el camino de su propia extinción.

Los cambios son tan terribles y profundos que luego que se marchitan con el paso del tiempo nos resultan insignificantes.

Fui la intuición del comienzo de la ruptura, pero en vez de ir contra el tornado que arrasa a las arenas de un desierto, me acostumbre a mirar la pantalla y que pase lo que pase.

Parezco un viejo que busca algo en lo más profundo de su memoria.

Y la verdad es que si busco su piel y la eternidad de sus besos.

Nada alcanza para mitigar ninguna de las tristezas que sufre mi carne y mis huesos. Pobre ser con ojos que observan el vacío

Siento nostalgia

Busque por mucho tiempo modificarle la vida a otras personas y deje que la que vivo todos los días sea algo casi irreconocible, con relojes detenidos.

Duele los colores de dios en su libertad, pero ella la besa y es feliz.

Ojo negro, ojo marrón de una cósmica virgen es la distancia que enmarca la palabra que nunca volveré a escuchar.

La casa sigue en su lugar pero fuera de un teorema intelectual, dejó escapar al sentimiento negado.

Tanto cerebro inmóvil y tanta esperanza detruida.

Abro la puerta de la casa y descubro la señal :

“ Te he perdido”.


lunes, 12 de marzo de 2012

Vuelo de pajara

Había que dejar morir las culpas infectadas llenas de holocausto,

Aquí esta mi pecho para que lo hieras del error.

El cuerpo es la llovizna,

el alma viento,

sube,

baja,

chocan

y todo termina en tormenta.

La lucha campesina,

los sin techo,

los nadies despiertan la rebelión de mis huesos.

Despido a la poeta con sus palabras, síntesis de un presente:

Ya no se deja vivir, sino que vive”.

Tengo la vida desordenada,

un sueldo endeudado,

una casa vacía,

sueños de letras minúsculas y un niño que no ama o no sabe hacerlo.

La náusea del tabaco,

condena a la espera eterna.



Canción presentada el 10/03/12 en La Casa de Los Nadies

Canción de Agosto



Pincelada ligera en su piel,

hipnotizada,

iluminó sus ojos.

sembrado en mareas

Soy el otro, el que se apaga entre el sueño y el olvido.

Un jardín, otro tiempo, despertar del hambre

y la malaria en los huesos.

Palabras violentas

Y la ferocidad..

Así es mi mundo que se deforma.

No seré un muro,

no seré montaña,

no seré mar muerto,

ni lago inabarcable.

solo seré.

Agosto,

fiebre de mar,

fiebre de sal....


Canción presentada el 10/03/12 en La Casa de Los Nadies_ Moreno


05 Parto


Discos en una casa donde los nisperos esperan a los pajaros que mueren un 01/ 12/11 y nacen un 05/ de quien sabe que espaciotemporal.
Suenan en las paredes Bajo Belgrano o Artaud como resabios de un ayer con gusto a mañana.


Foto _Fuente: http://lamanzanabendita.blogspot.com

viernes, 9 de marzo de 2012

domingo, 4 de marzo de 2012

Jueya


"Las estrellas abren sus Quihicas en las islas de Jueya. Los cerros han parado de llorar y sus ojos de agua se niegan al minero.

Deciden olvidar la herida abierta.

Nicasio salta en el lugar y abraza al mundo.

Multiplica los cuatro puntos cardinales.

Expandiéndose en sus manos una erupción volcánica del futuro"



Escrito en Enero 2009

La Quiaca


¿Porqué callamos si nacemos gritando? (1)

La Quiaca desata las fronteras en la risa de una niña que dibuja un pezpajaro en la semilla del hombre nuevo

(1) Frase popular en las paredes de la Iglesia de La Quiaca

Tilcara

La luna incendia los huesos de los que algunos llaman humanidad.....

En los cerros la mirada de los perros se esconde en las calles de Tilcara.....

La voz eleva su esencia en las piedras milenarias...

La revolución de las almas se libera en la voz de un poeta quebradeño que se envuelven en prosas bagualeñas .

Deja estampada en la garganta del diablo "Quisiera yapar mis brazos para abrazar los cerros”

Desapareciendo en el aire.

Sin huellas en el lugar










Escrito en Enero 2009

Nekrodamus


Entre las tierras sin nombres

y pájaros de corazones de puño abierto, los soles mutilados de sexo y alquimistas de lluvia,

despiertan al ángel impuro la voz del gallo colosal.

Camina por la memoria de los pueblos, con trapos de humanidad se destapa en pesadillas.

Se deja vivir









Escrito en 2008

Soy Mañana

Excedo las felicidades

viernes, 2 de marzo de 2012

Aqui y ahora= No pasado

Aire, espacio, tiempo.
Aqui y ahora;
escupió en sus plumas de caballo rojo la poeta.

Yo cerrare la puerta de esta casa que habito y sere Aqui y ahora con recuerdos por venir.

Soy presente, no tengo pasado, ni futuro y no hay nada más que hablar.

A la luz de la vela una lagrima de puertas abiertas se convierte en estrella de luminosidad.

Ella desaparecio con el espejo y libero el vientre de laberintos.

La alegria de sus ojos,
sin dados imaginarios es destino y pulsión de vida.