lunes, 30 de mayo de 2016

Que me alcance.
 Que me remonte el cielo. 
Me revuelque y que me bese con humedad mirada del sexo rebelde.

Que me invite a leer: “Los Siete Locos” sin ropa y que de un tirón arranque las ropas del llanto en el pecho.
Que me incomode con su heteronormatividad y me moje con su tormenta de contradicciones feministas que le genera vivir en un sistema cobani capitalista-patriarcal.
Y que me pinte la piel y en esa orgía de colores me haga sonrojar en la danza de la fiesta.