martes, 22 de septiembre de 2015

Poshitsa

Hoy en la noche oscura quiero pedirte que me perdones.
Tu distancia fue el encierro de tu rostro en mil huesos y en ese valle del olvido caminé tanta historia, tantas vidas, pero hoy me dejo ir.


No abrazo tu fantasma, ni oigo tu respiración en otro ser.
Ya no juego a las escondidas. Será que regreso al bosque a oler tu palabra que se hizo poema.

Hoy es un día feliz, arrima el sol de agosto, como un pájaro que escarba las encrucijadas de mayo y me despierta del olvido.



Seguramente no distinga tu rostro en el jardín, pero ya no estoy desabrigado al lado del río.

Solo quiero tu libertad aunque sea el abismo infinito.
Quiero ir en las mañanas  buscándote porque es la ley natural, para darte una despedida y liberar ese universo de días felices con sol de agosto en los seres.
En simples palabras, hoy es un día feliz que me despeina y me hace nacer entre el sistema solar y la vía
láctea, es decir; en lo indefinido.



No hay comentarios: