viernes, 29 de mayo de 2015

Lluvia de un 29 de mayo


Llueve mucho en los huesos y yo tan desabrigado con las patas embarradas en el jardín. Llueve y yo sin las estrellas en la mirada.
Llueve humanidades, la tierra, el sistema solar, TODO.


 

El monte húmedo se impregna en mi ropa con olor a perros. Esos que no esconden su rabia, su hambre.
La lluvia y ella. Esa distancia de los trenes que nos llevan a cultivar sueños/ penas.

Llueve mucho y mi cuerpo se convierte en leña al fuego que desafía el clima, la tempestad.
Llueve mucho pero aún sigo de pie, con la fiebre en la sangre.
Llueve revoluciones, rebelión pero ella se escapa de los hombres que la quieren tener.

La lluvia y ella. Y yo tan desabrigado sin la estrella en la mirada.



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