lunes, 25 de junio de 2012


Abiertos los nuevos ojos, encarna una braza.



 La daga en el pecho, nos mata al final.

Nace la mano obrera que se echa andar en la selva, esperando el fuego que quiebre todo silencio para soltar al hombre.


 













 Volar en las rojas sangres que agitan exaltadas la pólvora contra la espesa opresión.

Parir risas en los niños y quedarse a la izquierda.


Construir un mañana.

Sin carceleros, sin asesinos.

Solo el puño desenterrando los sueños.




domingo, 24 de junio de 2012

La vida y el muchacho mutilados en la urbe.

Mastican  los brazos en el estomago donde duerme el sentido.

Un muchacho lleva mandarinas de ocho pulgares y canta detrás de los árboles en torno a una mujer luna abrazada a un gallo oeste.

 En lo alto, y en la alegría hay pies descalzos de madera
¿Era esto, pues, el aquí y ahora?

En el ojo de la tristeza enfoca el camino de los muertos amores.




El cuerpo se fue, sin la herida. Acalla a la niña que lo parió en un relojcalendario que envuelve el tiempo.

Multitud en la piel y el silencio de ella.

Desposeído del lenguaje, te hablo como un analfabeto y como ignorante ejecuto en el pecho el suicidio de Alejandra:

“Adiós, sujeto y objeto, todo se unifica como en otros tiempos en el jardín”.

Ella me abandona y hasta en ese verbo, el todo hace el amor.

viernes, 22 de junio de 2012


La lágrima se hace carne.
La mandarina palabra.
El árbol ser cubre al agua, une sus manos para que el mundo no lo abarque y no le duela.
Huelga de acción, despierta en su propia madera.
Se mueve en la quietud.
La lágrima se hace carne.

Retrato de un viaje  urbano con Gus Odeon

lunes, 11 de junio de 2012

Simple sencillo

En la mirada, la caballera y el damo se salpican de todos los perros al sol.

Abren puertas de naranjasmanzanas,
 crecen casillas y toldos que se enfrentan a la interperie,
se respiran,
 se comen,
se escriben en un mundo distinto con lengua propia.
Lunfardo que le gana a la superficie de la piel.