domingo, 6 de mayo de 2012

Canibalismo urbano


El mundo ladró, mordió las calamidades bíblicas, sarpullido de la vida en oficinas, fábricas, departamentos, celdas donde todo sigue quieto, solo a medias despierto.

El barajador de palabras, desafía al patético orden, quieto, ancla en el viento, quieto, quieto de un extremo a otro.

Todo es oro negro, payasos de corbatas enflaqueciendo sus pasados.

Un giro que deja sombras, relleno de aserrín.

Canibalismo urbano que confecciona otro ser, que seduce y no alimenta.

La indignación llega como un rayo en la cabeza, en los que han sabido trabajar con sudor de su frente y hacer nacer el pan de cada día. Los explotados, los que se apropian de la acción. Lenguaje que se hace grito y todo lo habita.

Pilar de tenacidad en los huesos que el barro guarda.


Llegará sin llegar y será un contraluz abismal.


1 comentario:

Lista de manias dijo...

Bravo, perfecto, sutil, directo.