lunes, 9 de abril de 2012

Amor hormiga

Tan perversa

tan mezquina

tan serpiente cascabel

placer del cielo.

Escondida en la luz

entregada al sacrificio de los abrazos febriles

reflexionando sobre las identidades.

Galopando a la banquina

destierro cianuro

suicido a los adoquines y desvito el crepúsculo

saco las telarañas

las mordeduras de una imagen que ya no devuelve el espejo.

Llueve en la carne,

silbar bajito de un amor hormiga que no detiene su andar en mis huesos.

Sufro su verbo, su sustantivo, su gramática, pero gozo a la vez de las carcajadas más tristes.

No lo sé, pero supongo es el olvido.

1 comentario:

Celeste dijo...

:) Me gusta!
Abrazos espanta