domingo, 4 de marzo de 2012

Nekrodamus


Entre las tierras sin nombres

y pájaros de corazones de puño abierto, los soles mutilados de sexo y alquimistas de lluvia,

despiertan al ángel impuro la voz del gallo colosal.

Camina por la memoria de los pueblos, con trapos de humanidad se destapa en pesadillas.

Se deja vivir









Escrito en 2008